Conexiones privadas y seguras para tu equipo con VPN dedicada, proxy, WireGuard y túneles SSH. Acceso remoto sin exponer tus sistemas.
Cuando el equipo trabaja fuera de la oficina, la pregunta no es si necesitan acceder a los sistemas internos, sino cómo. Abrir el servidor a internet para que puedan entrar desde casa es la solución rápida, y también la que acaba en incidente.
Una VPN corporativa resuelve lo mismo sin ese riesgo: tus sistemas quedan cerrados al exterior y solo son alcanzables a través de un túnel cifrado, con acceso individual por persona que puedes revocar el mismo día que alguien deja la empresa.
Infraestructura propia para tu empresa, no compartida con otros clientes.
Protocolo moderno, rápido y con menos consumo de batería en dispositivos móviles.
Salida a internet controlada, con las políticas de navegación que definas para el equipo.
Conexiones cifradas punto a punto para acceder a un servicio concreto sin abrir toda la red.
Cada integrante tiene su propia credencial, que se revoca de forma individual e inmediata.
Compatible con Windows, macOS, Linux, Android e iOS, con la misma configuración.
Estas son las situaciones en las que este servicio suele tener más sentido.
Necesitan entrar a sistemas internos desde casa o de viaje sin exponerlos a internet.
Das acceso puntual a un colaborador y quieres poder retirarlo en el momento en que termine.
Quieres conectar oficinas entre sí como si estuvieran en la misma red local.
El mismo método en todos nuestros proyectos, desde 2004.
Analizamos tu situación actual, tus tiempos y tu presupuesto. Sin costo y sin compromiso.
Recibes por escrito el alcance, los plazos y el precio cerrado. Sin letra pequeña ni cargos sorpresa.
Nos encargamos del montaje y la migración, coordinando los cambios para no interrumpir tu operación.
Te quedas con soporte directo del equipo técnico que administra tu servicio, no con un buzón de tickets.
No registramos tu tráfico ni tu historial de navegación. Sí se conservan los registros técnicos mínimos de conexión —cuándo se conecta cada credencial— porque son necesarios para operar el servicio, detectar accesos indebidos y cumplir con la normativa aplicable. Los plazos de conservación se acuerdan contigo por escrito.
Las VPN de consumo sirven para cambiar tu ubicación aparente al navegar. Una VPN corporativa hace lo contrario: crea un canal privado hacia los recursos internos de tu empresa, con control de quién entra y a qué puede llegar. Son productos distintos con propósitos distintos.
Con WireGuard el impacto es pequeño y el dimensionado se hace según el número de usuarios y el tipo de tráfico. Si notas lentitud, casi siempre es un problema de dimensionado o de rutas, y se corrige.
Se revoca su credencial y pierde el acceso de inmediato, sin afectar a nadie más. Por eso el acceso es individual y no una clave compartida por todo el equipo.
Sí, con un túnel permanente entre sedes: los equipos de una y otra se ven como si estuvieran en la misma red local, sin exponer nada a internet.
Montamos el acceso remoto de tu equipo sin dejar tus sistemas expuestos.
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