Servidores dedicados y VPS de alto rendimiento con protección Anti-DDoS, backups automáticos y soporte 24/7.
Un servidor mal dimensionado se nota en todo: la web tarda, el sistema interno se cae en el peor momento y el equipo pierde horas esperando. Nosotros partimos al revés: primero entendemos qué vas a correr y con cuánta carga, y luego elegimos la máquina.
Nos ocupamos de todo el ciclo: elegimos el proveedor y la región que mejor le convienen a tu proyecto, montamos el servidor, migramos lo que ya tengas funcionando y lo dejamos monitoreado. Tú te dedicas a tu negocio; la infraestructura la administramos nosotros.
Definimos CPU, RAM y disco según lo que realmente vas a ejecutar, no según un paquete cerrado.
Mitigación de ataques volumétricos incluida en la infraestructura, sin cargo extra.
Respaldos programados con la frecuencia y retención que acordemos, y pruebas de restauración periódicas.
Vigilancia continua de CPU, memoria, disco y disponibilidad, con alertas antes de que el problema te alcance.
Amplías CPU, RAM o almacenamiento cuando el proyecto crece, sin rehacer todo desde cero.
Actualizaciones, endurecimiento del sistema y resolución de incidencias las hacemos nosotros.
Estas son las situaciones en las que este servicio suele tener más sentido.
El hosting compartido ya no aguanta el tráfico y necesitas recursos dedicados que no compitan con otros clientes.
ERP, CRM, bases de datos o aplicaciones a medida que deben estar disponibles en horario laboral y protegidas.
Ya tienes servidores, pero nadie del equipo quiere ocuparse de parches, respaldos ni monitoreo.
El mismo método en todos nuestros proyectos, desde 2004.
Analizamos tu situación actual, tus tiempos y tu presupuesto. Sin costo y sin compromiso.
Recibes por escrito el alcance, los plazos y el precio cerrado. Sin letra pequeña ni cargos sorpresa.
Nos encargamos del montaje y la migración, coordinando los cambios para no interrumpir tu operación.
Te quedas con soporte directo del equipo técnico que administra tu servicio, no con un buzón de tickets.
En un VPS los recursos están virtualizados y garantizados dentro de una máquina física compartida; en un dedicado toda la máquina es tuya. El VPS cubre la mayoría de proyectos con excelente relación costo-rendimiento. El dedicado tiene sentido cuando hay cargas intensivas y sostenidas, requisitos de aislamiento o normativas que lo exigen. En el diagnóstico te decimos cuál te conviene, aunque sea el más barato.
Sí, y es lo habitual. Preparamos el servidor nuevo en paralelo, replicamos datos y configuración, hacemos pruebas y solo entonces cambiamos el DNS. El corte suele quedar en minutos y lo programamos en el horario que menos te afecte. Si algo sale mal, el servidor anterior sigue en pie para volver atrás.
El monitoreo genera alertas automáticas y hay guardia técnica para incidencias críticas. No dependes de que alguien de tu equipo se dé cuenta ni de abrir un ticket y esperar turno.
En la región que decidamos juntos, según dónde estén tus usuarios y qué normativa te aplique. Trabajamos con los principales proveedores cloud a nivel mundial y te decimos exactamente en qué proveedor y país queda tu servidor antes de contratar.
Es lo que recomendamos. Se arranca con lo necesario para hoy y se amplía cuando los datos de monitoreo lo justifiquen. Pagar por adelantado capacidad que no usas no beneficia a nadie.
Cuéntanos qué vas a correr y te decimos exactamente qué necesitas, sin venderte de más.
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