Auditorías de seguridad, pentesting profesional y bóveda de contraseñas para proteger la información crítica de tu empresa.
La mayoría de las brechas no llegan por un ataque sofisticado, sino por lo de siempre: un servidor sin actualizar, una contraseña reutilizada, un puerto que quedó abierto de una prueba de hace dos años. Son cosas que se encuentran mirando, y que casi nadie mira hasta que es tarde.
Revisamos tu infraestructura con la misma metodología que usaría alguien que intenta entrar, y te entregamos un informe con lo que encontramos, ordenado por riesgo real y con instrucciones concretas para corregirlo. Si quieres, también aplicamos las correcciones.
Revisión de servidores, red, servicios expuestos y configuraciones en busca de puntos débiles.
Pruebas de penetración controladas y autorizadas que verifican qué es explotable de verdad y qué no.
Hallazgos ordenados por riesgo, con evidencia y pasos concretos de corrección, no un listado automático.
Gestor autoalojado para que el equipo deje de compartir claves por chat o correo.
Protocolo claro de qué hacer, quién decide y a quién avisar cuando ocurre un incidente.
Formación práctica en phishing y buenas prácticas, que es donde empieza la mayoría de los incidentes.
Estas son las situaciones en las que este servicio suele tener más sentido.
El sistema creció con los años y nadie sabe con certeza qué está expuesto a internet ahora mismo.
Necesitas acreditar una revisión de seguridad para cerrar un contrato o cumplir con un estándar del sector.
Notas actividad rara, accesos que no cuadran o simplemente quieres verificar que nadie entró.
El mismo método en todos nuestros proyectos, desde 2004.
Analizamos tu situación actual, tus tiempos y tu presupuesto. Sin costo y sin compromiso.
Recibes por escrito el alcance, los plazos y el precio cerrado. Sin letra pequeña ni cargos sorpresa.
Nos encargamos del montaje y la migración, coordinando los cambios para no interrumpir tu operación.
Te quedas con soporte directo del equipo técnico que administra tu servicio, no con un buzón de tickets.
La auditoría revisa configuraciones, versiones y arquitectura para detectar puntos débiles. El pentesting va más allá: intenta explotar esos puntos de forma controlada para comprobar hasta dónde se podría llegar realmente. La auditoría dice qué está mal; el pentesting demuestra qué consecuencias tendría.
Se acuerda de antemano el alcance, el horario y qué pruebas quedan fuera. Las técnicas que pueden afectar la disponibilidad solo se ejecutan si tú las autorizas por escrito y en la ventana que acordemos. Lo normal es trabajar sin impacto en producción.
Un informe con cada hallazgo, su nivel de riesgo, la evidencia de que existe y los pasos concretos para corregirlo, más un resumen ejecutivo entendible para dirección. Después hay una sesión para revisarlo juntos y resolver dudas.
Sí, si así lo prefieres. Puedes tomar el informe y aplicarlo con tu equipo, o encargarnos la corrección y una verificación posterior que confirme que cada hallazgo quedó cerrado.
Depende de cuánto cambie tu infraestructura. Como referencia, una revisión anual y otra tras cualquier cambio importante —nueva aplicación, migración, apertura de un servicio a internet— cubre bien la mayoría de los casos.
Trabajo autorizado. Todas las pruebas se realizan bajo autorización escrita del titular de los sistemas, con alcance y ventana de ejecución acordados previamente. No realizamos pruebas sobre infraestructura de terceros sin su consentimiento expreso.
Encontramos y corregimos las vulnerabilidades antes de que alguien más las encuentre.
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